Fotografía Nocturna: Revelando la oscuridad

Si bien es cierto la Fotografía, que significa “Escribir con luz”, supone la presencia de una fuente luminosa para ser llevada a cabo, hay ocasiones en las cuales podemos jugar al límite de esta, aprovechando luces suaves y a veces imperceptibles para nuestra visión. Es cuando nos referimos a la fotografía Nocturna. Es una técnica que demanda mucha paciencia y nuestra capacidad de percibir las sutilezas de la naturaleza.

Recientemente realicé un taller de fotografía nocturna, debido al alto interés que esta disciplina despierta.

Para llevar a cabo la fotografía nocturna nos aprovechamos de una característica esencial del sensor de la cámara, que tiene que ver con la capacidad de acumular la luz que le llega. O sea, se puede decir que, a diferencia de nuestros ojos, el sensor es un acumulador de luz, y por la tanto, mientras más dejemos pasar luz a este, mayor será la cantidad de luz registrada en este. Es así que podemos dejar el obturador abierto por minutos, para captar luces que nuestra visión es incapaz de registrar. Esta misma capacidad de acumular luz hace que si dejamos pasar mucha luz, podemos sobreexponer o “quemar” nuestra imagen. Entonces, en base a esta primicia es que vamos a lograr imágenes que a nuestra visión le resulta imposible de interpretar en el momento. O sea, estamos creando una imagen con colores y formas que no existe para nuestra visión.

Para llevar a cabo la fotografía nocturna es importante tomar en cuenta ciertas consideraciones, en lo que respecta al equipo y a la técnica.

Equipo:

Para lograr buenos resultados en fotografía nocturna vamos a necesitar ciertos elementos que son esenciales, dentro de los cuales destacan:

–  Cámara fotográfica: Para lograr buenas tomas, lo más importante es que nuestra cámara sea capaz de registrar detalles con poco ruido. Para eso se privilegiaran cámaras que manejen mejor el ruido. Hoy en día, los últimos sensores que han salido al mercado, como los que usan la Pentax K-5 y la Nikon D7000, son capaces de registrar detalles en condiciones de muy poca luminosidad, sin generar el molesto ruido digital.

–  Lente: En fotografía nocturna generalmente se van a privilegiar los gran angulares, con focales entre los 10 y 40 mm. Lo ideal es que el lente sea bien luminoso, o sea, que su apertura máxima este entre f2,8 a f4, para poder acortar el tiempo de exposición.

–  Trípode: Sin un trípode firme es imposible hacer fotos nocturnas. Para esto hay que tratar de conseguir un trípode  que resista el peso de nuestro equipo y que quede estable, y no corra el riesgo de moverse o caerse por el posible viento que pudiese haber en el lugar.

–  Disparador remoto: Debido a que estaremos haciendo fotos de larga exposición, entre 30 seg a varios minutos, cualquier movimiento de la cámara puede quedar grabado en nuestra imagen, por lo que es esencial evitar eso. Para esto, un control remoto de la cámara nos permite disparar sin la necesidad de tocar y mover la cámara. En caso que no se tenga esto, se puede utilizar el Timer de la cámara, para retrasar el disparo, dándole tiempo a la cámara para que se estabilice después que apretamos el disparador.

Técnica:

Cuando hacemos fotos de noche, lo ideal es ayudarnos con alguna fuente de luz externa que ilumine nuestro paisaje, para levantar los colores y formas que allí se presentan, a no ser que queramos hacer fotografías de estrellas, en donde mientras más oscura la noche, mejor será. Pero si queremos hacer paisajes, lo ideal es ocupar alguna fuente luminosa, y sin duda que la mejor de ellas es la luna llena. Al tener iluminado nuestro paisaje con la luz de la luna, es increíble la cantidad de detalles que son develados con una fotografía de larga exposición. De no tener luna, podemos adicionar una luz artificial, como un foco o linterna, que nos ilumine nuestro sujeto a destacar. De esta forma, mientras se expone nuestra foto, “pintamos con luz” las parte de este que queremos destacar, haciendo un barrido con el haz de luz del foco.

Con respecto a los parámetros que utilizaremos, va a depender de que tanta luz tengamos. Lo ideal es tratar de trabajar con el ISO  más bajo posible, para lograr una calidad de imagen mejor. Esto va a significar que los tiempos de exposición se alargarán a minutos, en donde tendremos que utilizar el modo “BULB” de la cámara, el cual nos permite mantener abierto el obturador todo el tiempo que nosotros le demos.

Por otro lado, la apertura de nuestro lente en general será bastante grande, a no ser que necesitemos mucha profundidad de campo en nuestra imagen. Para eso es importante calcular cual es la máxima apertura que puedo usar, para que me quede bien nítida toda la imagen. Es por eso que hay que familiarizarse con la “Distancia Hiperfocal ”, que se refiere a la distancia de enfoque en la cual va a quedar todo nítido desde la mitad de esta distancia a la cámara, hasta el infinito. Para calcular esta, existen aplicaciones para Smartphones, tales como SimpleDOF  o F-Stop. También hay un calculador en línea, en el siguiente link: http://www.dofmaster.com/dofjs.html. Esto lo utilizaremos cuando en un paisaje tenemos un primer plano cerca. El problema será enfocar este plano con la poca luz que tenemos. Para solucionar este problema es que podemos iluminar el objeto con un foco, dándonos la posibilidad de enfocar manualmente. La otra forma es medir la distancia entre la cámara y el objeto a enfocar, y luego girar el anillo de enfoque fijándonos en la escala de distancia que trae, hasta la distancia correcta. Lamentablemente, no todos los lentes tienen esta escala, lo que hace más difícil determinar la distancia.

Con respecto al tiempo de exposición que le daremos a nuestra imagen, va a depender de la luminosidad del momento. Debido a que hay muy poca luz, generalmente el fotómetro no será capaz de darnos una medida correcta, y deberemos nosotros decidir cuál será el tiempo de exposición. En general estaremos trabajando entre los 30 segundos y varios minutos, dependiendo de la apertura e ISO utilizado. A mayor apertura e ISO, menor será el tiempo, y viceversa. Es por eso que es importante hacer varias pruebas para ajustar la exposición de nuestra imagen.

Como ven, la fotografía nocturna es todo un mundo, y solo hace falta paciencia, ganas de aprender y salir a probar. Sin duda lograrán resultados que asombrarán y van a generar fotos distintas y únicas.

Jean Paul de la Harpe

ABTAO

www.abtao.cl

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